Afganistán

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د افغانستان اسلامي دول
Da Afghanistan Islami Dawlat</span>
دولت اسلامی افغانستا
Dawlat-e Eslami-e Afghanestan
Imagen:Flag of Afghanistan.svg Imagen:Afghanistan COA.png
(En detalle) (En detalle)
Lema nacional: Ninguno
Himno nacional: Sououd-e-Melli
Capital
 • Población
 • Coordenadas
Kabul
1.424.400 (1988)
34°30′ N 69°10′ E
Mayor ciudad Kabul
Idiomas oficiales Dari, pashtu
Forma de gobierno
Presidente
 
Hamid Karzai
Independencia
 • Fecha
De Gran Bretaña
19 de agosto de 1919
Superficie
 • Total
 • % agua
Fronteras
Costas
Puesto 40º
652.225 km²
0%
5.529 km
0 km
Población
 • Total
 • Densidad
Puesto 38º
28.717.213 (2002)
43 hab./km²
PIB (PPA)
 • Total (2005)
 • PIB per cápita
Puesto 68º
US$ 63.857 millones
n/d
Moneda Afgani (Af, AFN) = 100 puls
Gentilicio Afgano, -a
Huso horario
 • en verano
UTC+4:30
=
Dominio Internet .af
Código telefónico +93
Prefijo radiofónico T6A-T6Z, YAA-YAZ
Código ISO 004 / AFG / AF
Miembro de: ONU

Afganistán es un país sin acceso al mar ubicado en la pate central del sur de Asia que limita con Irán al oeste, con Paquistán al sur y al este, con Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán en el norte y China en el extremo más oriental del país. El gobierno actual ha decidido que este sea el nombre provisional del país hasta que se apruebe la constitución. El anterior gobierno talibán había decidido cambiar el nombre oficial del país, Estado Islámico del Afganistán, por el de Emirato Islámico del Afganistán, nombre que sólo fue reconocido por Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Pakistán.

Tabla de contenidos

Historia

Artículo principal: Historia de Afganistán

Los arqueólogos coinciden en que la región que actualmente ocupa Afganistán sustentó algunas de las más tempranas comunidades agrícolas del mundo. Las evidencias encontradas sugieren que hace por lo menos 50 mil años ya existían grupos humanos organizados en el área. Los primeros pobladores del territorio fueron tribus nómadas que se establecieron en las montañas afganas hacia el 1500 A.C. Por el año 545 A.C. el imperio persa de la dinastía Achemenidas controló la región por casi 200 años, hasta que en 328 A.C., Alejandro Magno derrota al último gobernante persa. El año 323 A.C. el territorio es incorporado al reino griego de Bactriana, al que siguió un largo período en el que varios grupos controlan el país, entre ellos los kushanas de creencias budistas.

Los sasánidas reconquistan el noroeste del país -con Herat y Bactra- por allá por el siglo VI. Durante el siglo VII (634) los árabes invaden la zona y a partir del siglo VIII se inicia la islamización. A principios del siglo XI el Sultán Mahmud de Ghazni toma el control absoluto de Afganistán, pero en 1220, Gengis Khan invade el territorio y los mongoles pasan a dominar casi todo el actual territorio del país; mientras que lo que resta es controlado por los persas safawíes. En el siglo XIV y tras la disolución de los kanatos mongoles, la dinastía de los kurt (de Herat) se instala en el país.

Hacia el año 1492, el territorio de Afganistán está gobernado por abasíes, los gasnavíes y otras dinastías musulmanas; así como por los gurjanos de Timur Lenk (conocido también como Tamerlán). Prevalece una organización política feudataria y una estructura social netamente medieval, con una economía sustentada en el comercio y la agricultura. En 1522, Kandahar y Kabul quedan incorporadas al imperio mongol de Delhi. Se puede decir que la moderna nación afgana tiene su origen en el siglo XVIII, cuando Ahmad Sha Durrani logra unificar a todas las tribus en 1747 y combate a persas e indios (en 1761 invadió India y saqueó Delhi), fundando el Reino de los Afganos e instaurando una dinastía que duró hasta 1842.

Siglo XIX Afganistán se convierte en un lugar de muchos conflictos, hasta que en 1826 Dost Muhammad Kan controla el este del país y asume el título de Emir, luego de expulsar a los Durrani de Kabul. La ayuda solicitada por Dost Muhammad a Rusia a cambio de ganancias territoriales, llevó al gobierno británico -en disputa con Rusia por el control geopolítico de la región- a invadir Afganistán en 1838, iniciándose la Primera Guerra anglo-afgana (1838-1842). En 1839, Schulja -el último de los Durrani- reivindica el poder con la cooperación de los británicos, entrando en Kabul. La hostilidad contra los británicos y su gobierno títere, provoca una gran sublevación que en enero de 1842 causa la muerte a cerca de cinco mil británicos y les obliga a emprender una desastrosa retirada de Kabul. Reino Unido envía luego una expedición de represalia, pero renuncia a mantener la ocupación militar del territorio, dejando a Dost Mohammad Kan al frente del emirato, quien logra reafirmar su poder. En 1855 los británicos sucriben con este emir un tratado de amistad.

En 1878, nuevamente los afganos despiertan la hostilidad de los británicos, al adoptar una estrecha amistad con Rusia; lo que provoca una fuerte reacción de Reino Unido y comienza la segunda guerra anglo-afgana. La invasión comenzó en 1878, pero el 26 de mayo del mismo año, el emir Yakub Kan logra un acuerdo de paz, el cual entrega el manejo de la política exterior afgana a la potencia extranjera. Pero las tropas del emir se sublevan y matan a los miembros de la misión británica, lo que desencadena la ocupación de Kabul por las parte de las tropas británicas y la sustitución de Yakub por Abd-ar-Rahman Khan (nieto de Dost Muhammad) en el trono. En 1880, el príncipe Ayun -hermano de Yakub- proclama la guerra santa, derrotando a los británicos en Maiwand. El general británico Roberts toma la contraofensiva, haciendo huir al emir Ayub, lo que da por terminada esta segunda guerra anglo-afgana. El Tratado de Rawalpindi (1880) entre Reino Unido y el emir Abd-ar-Rahman Khan convirtió a Afganistán en un Estado Asociado a India Británica, situación que se mantendrá hasta la Primera Guerra Mundial.

Habibollah (1901-1919) La manifestación más clara de que Abdur Rahman había establecido su mando en el país, es la sucesión pacífica que se produce a su muerte en octubre de 1901, cuando su hijo Habibollah accede al trono. Aunque Abdur Rahman tenía muchos hjos, preparó a Habibollah para sucederle e hizo difícil al resto de sus otros hijos disputar la sucesión.

La introducción de tecnología europea moderna empezada por Abdur Rahman fue fortalecida por el Khan Habibollah; lo que provocó que los ideales y estilos occidentales penetraran la corte real afgana y las clases altas. Aunque asegura su posición como gobernante en virtud del apoyo del ejército creado por su padre, habibollah no tiene el carisma de Abdur Rahman. Por consiguiente, la influencia de líderes religiosos -como Mahmoud Beg Tarzi, primo de su padre- aumenta durante su reinado. Tarzi (un poeta y periodista muy viajado y educado) había fundado el periódico nacionalista “ol-Akbar de Seraj” (“La Antorcha de las Noticias”) de gran influencia política incluso más allá de los límites de Afganistán y que encendió las primeras llamas nacionalistas modernas en el país. Hasta 1919 este medio se utiliza como plataforma para contrarrestar los fundamentos clericales en contra de los cambios pro-occidentales del gobierno y de la sociedad afgana.Tal es la influencia del apasionado nacionalismo de Tarzi, que se dice que marca a toda una generación de reformadores centro asiáticos.

En materia internacional, el límite con Irán se delineó claramente en 1904, cuando se reemplaza la ambigua demarcación establecida por una comisión británica en 1872. Sin embargo, el acuerdo no es total debido a la divergencia en compartir las aguas del río Helmand.

Como todos los acontecimientos de política exterior que afectaban a Afganistán antes de la Primera Guerra Mundial, el desarrollo del "Gran Juego" entre Rusia y Reino Unido ocurre sin la participación del gobernante afgano. El acuerdo de 1907 entre ambas potencias no solamente divide la region de Asia Central en dos esferas de influencia, sino que también establece las bases de la neutralidad afgana durante gran parte del siglo. El acuerdo establece la aceptación por parte de Rusia de que Afganistán queda ahora fuera de su esfera de influencia y que en lo relacionado con las cuestiones ruso-afganas debe consultar a Reino Unido. Por su parte, este último se compromete a no ocupar ni anexar territorio afgano; así como tampoco interferir en los asuntos internos del país asiático.

En 1907, Habibollah visitó la colonia británica de India en calidad de invitado del virrey, Gilbert Elliot. Impresionado con el poder de los británicos, Habibollah resistelas presiones de su hijo Amanollah, del propio Tarzi (padre de la esposa de Amanollah) y otros nacionalistas para entrar en la Primera Guerra Mundial en favor de los Poderes Centrales y contra Reino Unido. De hecho, durante el conflicto Afganistán permanece neutral, a pesar de la presión interna de apoyar a Turquía cuando el sultán proclama la participación de su nación en lo que considera un "guerra santa". Sin embargo, Habibollah demuestra su habilidad al recibir y engatusar a una delegación germano-turca en Kabul durante 1915, de la que -luego de mucha dilación- logra un acuerdo de mucho dinero y provisiones a cambio de atacar la colonia británica de India. Pero el gobernante afgano ve en el conflicto una gran oportunidad de obtener ventajas a cambio de ambos bandos: ofrece a Reino Unido resistirse a un ataque de los Poderes Centrales contra India a cambio de que los británicos le reconozcan su soberanía en asuntos exteriores.

Entonces, la potencia europea promete la independencia total de Afganistán, a cambio de mantenerse neutral en el conflicto. El no cumplimiento de esta promesa y las divisiones entre pro-británicos y anti-británicos al interior de la sociedad afgana, provoca que Habibollah sea asesinado el 20 de febrero de 1919, por personas asociadas a este último movimiento.

Amanollah (1919-1929) Amanollah asumió entonces el poder de su padre, luego de imponerse a su tío Nasrullah, a quién denunció como usurpador y cómplice en el asesinato de su padre. Amanollah era un ardiente reformador, al estilo de sus contemporáneos Mohammed Reza en Irán y Kemal Ataturk en Turquía. Exigió una revisión de los acuerdos firmados con Reino Unido en donde la potencia europea se hacía cargo de las relaciones exteriores de Afganistán a cambio de "protección" contra Rusia y la entrega de un subsidio en dinero y material para el ejército.

El rechazo británico a aceptar un cambio en statu quo llevó -en mayo de 1919- a Amanollah a proclamar unilateralmente la independencia de su país y a atacar la frontera india, dando inicio a la tercera guerra anglo-afgana. Reino Unido estaba agotado militarmente luego de la Primera Guerra Mundial y no se encontraba en condiciones de emprender una guerra en la frontera Indo-afgana, por lo que se limitó a rechazar la ofensiva junto a la frontera. Luego de intensas negociaciones se restauró la paz y Amanollah logró que Reino Unido reconociera la independencia de Afganistán. El reconocimiento formal de Afganistán como nación independiente por parte de Reino Unido, se concretó en el nuevo Tratado de Rawalpindi, firmado el 8 de agosto de 1919 y enmendado en noviembre de 1921.

Apenas firmado el mencionado tratado, Amanollah envió una delegación al exterior con el objetivo de establecer relaciones diplomáticas con diferentes países de Asia, Europa y América. La primera etapa de la delegación fue Moscú, donde fue recibido en octubre de 1919 con los brazos abiertos por parte de los líderes del nuevo régimen soviético. Esto se tradujo en un tratado de amistad con URSS y en el reconocimiento mutuo de ambas naciones. De esta manera, Afganistán fue el primer país en el mundo en reconocer al gobierno soviético. Con ello, Afganistán no solamente consiguió el reconocimiento de su independencia por parte de URSS, sino también el ofrecimiento de ayuda “moral y material en su heroica lucha contra el imperialismo británico”. Esto se traducirá en la evolución de una “relación especial” entre los dos gobiernos en los próximos 50 años.

Entre 1919 y 1929, la relación con URSS fue amistosa y fructífera, especialmente para Afganistán. De hecho, numerosos técnicos e instructores soviéticos llegaron al país para colocar el teléfono y el telégrafo; preparar a los jóvenes técnicos afganos y entrenar a los primeros pilotos de la naciente fuerza aérea afgana. Como consecuencia, el mercado afganí se vio inundado de productos soviéticos, en reemplazo de los británicos.

En 1923, Amanollah cambió su título de emir al de Rey e inmediatamente comenzó a desarrollar una serie de reformas políticas, sociales y religiosas; entre los que destacan cambios constitucionales y administrativos (como la designación de su hijo mayor como heredero del trono, en lugar de su hermano, tal como lo establecía la legislación islámica), quite del velo de las mujeres y la creación de las escuelas coeducacionales. Estas reformas fueron demasiado aceleradas y osadas, sin tomar en consideración las condiciones peculiares de Afganistán, la negativa actitud de las facciones religiosas a quienes afectaban estas innovaciones o su influencia en las tribus afganas.

Los grupos religiosos conservadores y los líderes tribales se sintieron agredidos por estas políticas. La rebelión de Khost, una revuelta tribal en 1924, fue sofocada totalmente, pero fue el primer indicio de que las cosas no estaban bien para el Rey. En diciembre de 1927, Amanollah se sintió tan seguro como para viajar a Europa, pero a su regreso debió hacer frente a una creciente oposición encubierta. En noviembre de 1928, un levantamiento de miembros de una tribu de Shinwari, seguido de ataques armados de las fuerzas Kodamani y Kuhistani del líder popular Baccheh Saqow (“el hijo del portador de agua”), derivaron en una guerra civil que forzó la caída del Rey Amanollah. Luego de un infructuoso esfuerzo por recuperar el trono el 14 de enro de 1929 Amanollah abdicó en favor de su hermano mayor, Inayatollah, pero Baccheh Saqow se proclamó “Habibollah Ghazi” o Habibollah II, emir de Afganistán, estableciendo un régimen conservador y favorable a la política británica. Amanollah cruzó la frontera india el 23 de mayo de 1929 y vivió su destierro en Italia y Suiza. Falleció en Zurich (Suiza) el 26 de abril de 1960 y posteriormente sus restos fueron sepultados en la ciudada de Jalalabad, al lado de la tumba de Amir Habibollah.

Mohammad Nadir Shah (1929-33) Habibollah II fue manejado desde el trono por Mohammad Nadir Kan y sus hermanos, primos distantes de Amanollah. El 10 de octubre de 1929, Habibollah II fue ejecutado junto a 17 de sus colaboradores e inmediatamente una asamblea tribal “eligió” a Nadir Kan como “Sha”. Éste comenzó una sangrienta persecución de la oposición a su régimen y partidarios de Habibollah II. En 1931, se elaboró una nueva Constitución basada en la promulgada por Amanollah en 1923, aunque orientada a aplacar a los líderes religiosos y tribales conservadores. Nadir Kan fue asesinado el 8 de noviembre de 1933, siendo sucedido en el trono por su hijo de 19 años, el Príncipe Zahir.

Zahir Shah (1933-1973) El joven Rey Zahir Sha encargó de formar gobierno a su tío Mohammed Hashem (hombre fuerte del régimen desde el asesinato de Nadir Sha) promotor de una nueva política de reformas más en consonancia con ele stado social y sicológico del país: reorganización del ejército, obligatoriedad de la enseñanza primaria masculina, creación de colegios de segunda enseñanza y extensión -con ayuda de médicos turcos que crearon una facultad de Medicina- de las medidas de higiene en todo el país.

Para llenar el hueco político, económico y técnico dejado por los británicos, el nuevo gobierno recurrió a Estados Unidos para explorar los recursos naturales del país y para construir sistemas de irrigación y de comunicación. El gobierno afgano ofreció favorables incentivos a las empresas comerciales estadounidenses (como contratos muy favorables) de manera de lograr un rápido desarrollo en áreas geográficas improductivas, como en el valle de Hilmand, al sur del país. A pesar de esto, los estadounidenses no estaban todavía conscientes de la importancia estratégica y política de Afganistán y miraron estas oportunidades con recelo y gran suspicacia. Las imperativas razones que motivaban el acercamiento afgano no estaban claras para el gobierno estadounidense, que lo asumió sólo como una manera de obtener ayuda financiera e inversiones necesarias para desarrollar recursos dudosos en un país subdesarrollado.

Durante la década del ’30, la economía nacional se desarrolló bajo la dirección de varios empresarios que empezaron proyectos industriales en pequeña escala. Los primeros 20 años del reinado de Zahir Shah fueron caracterizados por cautelosas políticas de consolidación nacional, una expansión de las relaciones internacionales y el desarrollo interior del país. La Segunda Guerra Mundial provocó un retraso en este proceso de desarrollo, pero Afganistán mantuvo su tradicional neutralidad, a pesar de que en 1941 -a pesar de que el gobierno de Hashem era conservador y hostil a URSS- accedió a expulsar a los ciudadanos alemanes, japoneses e italianos, bajo la presión británica y soviética. Esto evitó cualquier pretexto para una eventual ocupación extranjera.

En la década del cuarenta, comenzó a surgir el problema de los pashtunes que vivían en el lado británico de la línea Durand, zona que a partir de 1947 sería territorio del actual Pakistán. En mayo de 1946, el Primer Ministro Hashem dimite luego de 17 años en el cargo, siendo reemplazado por Mohammed Ghazi que, más liberal, firmó con los soviéticos un acuerdo sobre límites fronterizos e hizo admitir a Afganistán en la Organización de Naciones Unidas (ONU). Hacia fines del mismo año, el cargo de Primer Ministro es ejercido por Sirdar Sha Jan (hermano de Hashem), quien permitió la realización de elecciones y el desarrollo de una tímida libertad de prensa en el país.

En materia internacional, el inicio de la guerra fría entre EE.UU. y URSS llevó al país a deambular entre ambas potencias en busca de ayuda. El hecho de que la mencionada disputa con Pakistán, pusiera a India (antibritánica y no-alineada) en favor de los afganos y el papel clave que jugaban los pakistaníes en el sistema de alianzas de Estados Unidos, llevaron inevitablemente a perder la confianza de la potencia occidental, o al menos a hacer que su ayuda fuera más cautelosa que la ofrecida por URSS. Otras versiones agregan que Estados Unidos temía que la disputa por el Pasthunistán se transformara en una "nueva Cachemira".

El llamado “Parlamento Liberal” funcionó de 1949 a 1952. Sin embargo, las corrientes conservadoras del régimen –animadas por los líderes religiosos- apoyaron la destitución de Sirdar Sha Jan y la ascensión en el cargo del teniente general Mohammad Daud Kan, en 1953. Durante los 10 años en que ejerció su cargo, Daud Khan sostuvo una postura mucho más dura respecto del problema del Pashtunistán y para sorpresa de la mayoría, se acercó hacia URSS en búsqueda de ayuda militar y económica. Este acercamiento fue motivado por el cansancio de Daud con la actitud estadounidense, que junto con pedir una solución diplomática al asunto del Pasthunistán, exigió a Afganistán abandonar su tradicional neutralidad e incorporarse (junto a Irán, Irak, Turquía y Pakistán) al Pacto de Bagdad.

De esta forma, los soviéticos se convirtieron en los principales socios comerciales y militares de Afganistán. A pesar de ello, los afganos se negaron a tomar partido en la Guerra Fría y el país se convirtió en una “Corea económica”, donde se recibía la abundante ayuda soviética y en menor medida, la estadounidense, aprovechando la competencia entre ambas superpotencias por tener influencia en la zona. De hecho, en 1954 la Gran Asamblea Afgana tomó la resolución de que "las necesidades militares y económicas deben tomarse dondequiera que esto sea posible".

Los nuevos líderes de URSS observaban con mucha atención estos hechos. En diciembre de 1955, Bulganin y Kruschev visitaron Kabul de regreso a su viaje a India y aseguraron su ayuda a Afganistán. En la práctica esto se tradujo en el otorgamiento de un préstamo a largo plazo de US$100 millones y en el apoyo diplomático soviético en el asunto del Pasthunistán. En los meses siguientes, numerosos expertos soviéticos comenzaron a realizar investigaciones en el país; se enviaron a miles de jóvenes afganos a URSS para completar sus estudios en varios campos, especialmente el militar. Asimismo, grandes proyectos en el sector de las comunicaciones fueron emprendidos por los soviéticos: se construyeron miles de kilómetros de caminos y los principales aeropuertos del país. Se levantó un instituto politécnico en Kabul y varios más pequeños en algunas provincias. Desde 1958 a 1973, el 50 por ciento de los funcionarios jóvenes y técnicos del ejército estaban especializados en URSS o bajo la supervisión de instructores soviéticos en Afganistán.

En el aspecto doméstico, Daud Khan tuvo éxito en la introducción de importantes reformas educativas y sociales, tales como el uso voluntario del velo de las mujeres y la abolición del “purdha” o costumbre de esconder a las mujeres de la vida pública, lo que teóricamente produjo un aumento de la fuerza de trabajo estimado en un 50%. A pesar de estos avances, políticamente el régimen seguía siendo represivo y no toleraba la oposición directa.

El problema del Pashtunistán y su acentuado acercamiento con URSS, precipitó la caída del Primer Ministro Daud Khan. En agosto de 1961 y como respuesta a la agitación afgana que se estaba produciendo entre su población de origen pasthuno, Pakistán cerró la frontera con Afganistán. La prolongación del cierre fronterizo ocasionó una fuerte dependencia afgana de URSS, en relación al comercio y al transporte. Para revertir la situación, Daud Khan dimitió en marzo de 1963, lo que tuvo como consecuencia que Pakistán reabrió la frontera gradualmente entre abril y mayo del mismo año. A pesar de esto, el problema pasthuno se mantuvo latente.

Por su parte, el Rey Zahir Sha nombró como Primer Ministro a Muhammad Yusuf, quien constituyó un gabinete con tecnócratas e intelectuales. Este gobierno sugirió al Rey la elaboración de una nueva Constitución, tendiente a llevar al país hacia una monarquía constitucional. El Rey Zahir Sha aceptó la propuesta y la nueva Constitución fue bosquejada por expertos afganos, en colaboración con consejeros legales extranjeros (un francés, un indio y un egipcio). Se basó en los principios de la democtracia clásica, pero mantuvo los valores tradicionales del Islam y la Monarquía, ambos muy arraigados en la sociedad afgana. Un aspecto importante, es que excluyó a todos los miembros de la familia real de la escena política.

La nueva Constitución fue aprobada por la Asamblea Nacional en octubre de 1964, con un solo voto en contra e inmediatamente fue ratificada por el Rey. Bajo el nuevo régimen, existiría la “Casa del Pueblo” –con 216 miembros elegidos- y la “Casa de los Superiores” -con 84 miembros- de los cuales un tercio era sería elegido por el pueblo, un tercio designado por el Rey y el resto elegido indirectamente por nuevas asambleas provincianas. Las elecciones generales para ambas cámaras legislativas se fijaron para octubre de 1965, por lo que el gobierno interino tuvo tiempo suficiente para preparar y promulgar por decreto real las leyes para las primeras elecciones democráticas en la historia afgana.

Hubo una autorización para formar grupos políticos, bajo la condición de que sus objetivos y actividades debían respetar los principios fundamentales de la nueva Constitución: el Islam, la monarquía constitucional y la libertad individual. Por consiguiente, la formación de movimientos marxistas de cualquier tendencia quedaba indirectamente prohibida. Sin embargo, los grupos de izquierda no aguardaron las disposiciones legales (que debía promulgar el Parlamento elegido) para comenzar a organizarse; mientras que los otros grupos esperaron la promulgación de las leyes para formar los partidos políticos de centro y derecha.

La dictación de la Libertad de Prensa, preparada por el gobierno interino y promulgada por decreto real, hizo las cosas más fáciles para los grupos de izquierda que lanzaron una intensiva campaña apuntada a ganar el apoyo de los más jóvenes. De esta manera, los grupos marxistas obtuvieron una fuerte posición, de cara a las primeras elecciones.

Tanto en las elecciones de 1965, como las de 1969, se presentaron varios movimientos y partidos políticos no oficiales con tendencias que iban desde el fundamentalismo islámico, hasta el comunismo pro-soviético. Esta apertura provocó que la política nacional se polarizara cada vez más, situación que se reflejó en la sucesión de cinco primeros ministros entre septiembre de 1965 y diciembre de 1972.

Paradójicamente, los grupos marxistas tuvieron el apoyo de varios grupos de presión conservadores que no estaban dispuestos a perder el poder que detentaban y que el nuevo régimen constitucional amenazaba claramente. Luego de los primeros disturbios estudiantiles organizados por elementos marxistas después de la apertura del primer Parlamento democrático, esos grupos de presión sugirieron que el gobierno debía ser cambiado, a pesar de que contaba con el voto de una amplia mayoría. Acusaron al Primer Ministro, Muhammad Yusuf, de incompetencia en esta materia y de abandonar su puesto, a pesar de que sabían muy bien que el gabinete en pleno se encontraba en conversaciones en el Parlamento. El ex embajador en Washington y ex ministro de Información, Muhammad Hashem Maiwandwal, fue llamado para formar un nuevo gobierno. Este hecho fue el primer indicio del fracaso del experimento democrático en el país.

El grupo liberal, promotor e impulsor de la monarquía constitucional, fue excluido del gobierno y reemplazado por personas que no creían en la Constitución. Como resultado, la Constitución fue parcialmente aplicada e importantes leyes que habían sido aprobadas, nunca se llevaron a la práctica. Ese fue el caso de la ley de partidos políticos, que trajo como consecuencia la expansión de los grupos marxistas, al no prohibir la formación de grupos contrarios a la Constitución, la libertad individual y el Islam. Además, los grupos marxistas se aprovecharon de la política de "dejar hacer" de los sucesivos gobiernos y publicaban su ideología y programas en sus diarios tales como "Khalk" (Masas), "Parcham" (Bandera) y "Shola" (Llama), este último de ideología maoísta.

Los gobiernos fueron demasiado débiles para detener esta propaganda que a todas luces era contraria a la Constitución. Solamente la presión de la mayoría parlamentaria sobre el gobierno de turno, hacía que -de vez en cuando- la publicación de estos periódicos ilegales fuera retenida. Sin embargo, la monarquía constitucional estaba condenada y la última puñalada estaba por venir pronto.

La República de Afganistán (1973-1978) Debido a la negativa del Rey Zhair Sha de promulgar el Acta de Partidos Políticos, el Acta de Asambleas Provincianas y el Acta de los Concilios Municipales; se produjo un bloqueo de la institucionalización de los procesos políticos garantizados en la Constitución de 1964. Comenzó entonces una cerrada lucha de poder entre el Ejecutivo y el Legislativo; mientras que la creación de una Corte Suprema independiente –consagrada en la Constitución- nunca se llevó a cabo.

En este escenario, el antiguo Primer Ministro y cuñado del Rey, Mohammed Daud Khan, se dio cuenta del estancamiento de los procesos constitucionales y del consecuente retraso del proceso de modernización del país. El 17 de julio de 1973 tomó el poder mediante un virtual Golpe de Estado incruento, apoyado por los elementos izquierdistas de las fuerzas armadas y los partidarios de los partidos Banner y Parcham (las dos facciones en que estaban divididos los comunistas afganos). En la madrugada del 18 de julio, Daud habla por radio a todo el país e informa que la monarquía ha terminado y que se establece la República de Afganistán. Inmediatamente, Daud Khan abolió la Constitución de 1964 y estableció un Consejo Revolucionario; con él como presidente del Comité Central de la República y Primer Ministro. Seis miembros del gobierno provisional y la mitad del Consejo Revolucionario eran de la facción comunista Parcham.

Los antecedentes del golpe es posible encontrarlos -en parte- en la molestia de URSS por el proyecto de monarquía constitucional que se inició luego de la salida de Daud como Primer Ministro en 1963. Después de la caída de Daud, se creó oficialmente un partido comunista afgano, con apoyo de URSS. Paralelamente, las protesta de obreros y estudiantes comenzaron acrecentarse en Kabul y en las principales ciudades, siendo el rey criticado abiertamente. Por otro lado, la mayoría de los miembros de las fuerzas armadas afganas, habían recibido instrucción soviética y muchos de ellos eran activos miembros del Partido Comunista. Todo este escenario, se presentó propicio para apoyar a Daud, cuando el experimento constitucional demostraba su fracaso y el ex Primer Ministro tenía ambiciones de poder y era aceptado por amplios sectores de la sociedad afgana.

Durante su segundo período al frente del país y a pesar de que Daud Khan no era comunista, intentó introducir reformas socio-económicas que se asemejaban mucho a las publicadas por el PC afgano unos años antes. Sin embargo, hacia 1975, Daud reemplazó a todos los ministros marxistas de su gabinete, envió como embajadores a otros miembros del PC afgano y al resto simplemente les pidió la renuncia. En 1977 la Asamblea Nacional aprobó la nueva Constitución, luego de redactar varios artículos nuevos y modificar otros. Lo más importante es que se permitía la existencia de un partido único... que en este caso era su partido personal y no el comunista. Daud fue elegido Presidente por un nuevo período de seis años.

A las pocas semanas, el Presidente Daud Kan nombró un nuevo gabinete compuesto por amigos, aduladores, hijos de amigos y algunos miembros colaterales de la familia real. Esto motivó la reunificación de las dos principales organizaciones izquierdistas –los partidos Khalq y Banner-, contra el régimen, después de 10 años de actuar separadamente. El nuevo Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA) estaba bajo la dirección de Nur Mohammad Taraki, líder del Khalq. En los meses siguientes se produjo una serie de masivas manifestaciones antigubernamentales, asesinatos políticos de opositores y la detención de los principales líderes izquierdistas.

Daud sabía que ya no podía contar con el apoyo de URSS, ni con la lealtad de quienes cuatro años antes lo habían llevado al poder. Por otro lado, tanto al interior de Afganistán, como a nivel internacional, se había vuelto impopular por su "flirteo" abierto con Moscú y por su tolerancia hacia los grupos marxistas que habían monopolizado la escena política afgana. Poco a poco comenzó a efectuar un gradual distanciamiento de las ideas socialistas que habían sido el apoyo de su ascenso al poder. Su única oportunidad era volverse hacia los países musulmanes o al menos obtener apoyo financiero y moral en caso de caer en desgracia frente a URSS. De esta manera, Daud aumentó e intensificó sus relaciones con el mundo musulmán, reconciliándose con el Sha de Irán y visitando Kuwait, Egipto y Arabia Saudita entre marzo y abril de 1978.

Paralelamente, Daud Khan y el Primer Ministro de Pakistán, Zulfikar Ali Bhutto, avanzaron positivamente en la búsqueda de un acuerdo que permitiera solucionar el asunto del Pashtunistán.

En el frente interno, antes de su arresto, el líder del partido Khalq (pueblo), Hafizullah Amin, contactó a miembros del partido al interior del ejército y con el apoyo tácito de URSS, llevó a cabo un Golpe de Estado, que estuvo tan bien planeado y ejecutado, que el Presidente Daud no tuvo tiempo de abandonar el palacio presidencial; donde junto a toda su familia y principales colaboradores fue asesinado. La República Democrática de Afganistán fue instaurada el 27 de abril de 1978.


Antes de finalizar el siglo XX, un movimiento integrista llamado Talibán, tomó el control del país e instauró un régimen basado en la Sharia.

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, los Estados Unidos invadieron el territorio Afgano, derrocando a los dictadores Talibán, que daban apoyo al grupo terrorista Al Qaeda, e instaurando un gobierno provisonal hasta las elecciones de 2004. Tras éstas fue elegido, en las primeras elecciones democráticas del país, Hamid Karzai como presidente de Afganistán.

Gobierno y Política

Artículo principal: Gobierno y política de Afganistán

Afganistán está formada por 32 provincias, o velayat:

Geografía

Artículo principal: Geografía de Afganistán

Posee una superficie de 647.947 kilómetros cuadrados, de los cuales aproximadamente el 75% es terreno de montañas. De hecho, las poco pobladas tierras altas centrales conforman la mayor parte del Hindu Kush, la principal cadena montañosa del país y la segunda más alta del mundo, con varios picos por sobre los 6.400 metros (punto más elevado del país: Nowshak 7.485) en su extremo oriental. En la región noreste existe una importante actividad sísmica que con frecuencia causa cientos de muertes. El clima puede catalogarse como continental extremo, con escasas precipitaciones. Una buena parte del territorio es desértico o semidesértico, excepto unos cuantos valles fértiles muy poblados, como el de Herat, al noroeste. La red fluvial es de tipo endorreico, siendo los ríos más importantes el Amu-Darya (el mítico Oxus), el [Helmand]] y el Käbol.

Las principales ciudades son Kabul (2.142.000 habitantes), Kandahar (225.500 habitantes), Herat (150.000 habitantes), Jalalabad, Mazar-e Sharif.

Con una alta tasa de ruralidad, la población del país es de 25.825.000 personas, cuya esperanza de vida es de 47,3 años. El principal grupo étnico es el de los pastho o pasthunos, seguido de los tadjikos, todos ellos indoeuropeos iranios. También existen grupos turco-tártaros. Afganistán es muy pobre, incluso en 1995 fue rankeado 192º entre 192 países según el consumo de calorías de su población. Miles de personas carecen de alimentos, vivienda y asistencian sanitaria. Entre 1979 y 2000 una tercera parte de su población abandonó el territorio huyendo de la guerra, estimándose que son cerca de seis millones los refugiados afganos establecidos en Pakistán e Irán, quienes poco a poco han regresado a Afganistán.

Economía

Artículo principal: Economía de Afganistán

Afganistán es un país extremadamente pobre, con una alta dependencia en la agricultura, pues la mayor parte de la población (61%) trabaja en el sector agrícola cultivando cereales, frutales, frutos secos y algodón. La mayoría de la agricultura se realiza en las llanuras del norte, cerca de las fronteras con Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán. También hay importantes rebaños de ovejas "karakul", así como artesanía de alfombras. Posee importantes reservas de gas natural poco explotadas y una industria (textiles, alimentos) de incipiente desarrollo. En general, la economía afgana tiene muy bajo desarrollo debido a la situación de guerra permanente, a la falta de un gobierno central efectivo y a la fragmentación de la sociedad en grupos tribales.

La economía ha sufrido bastante debido a agitaciones políticas y militares, así como también una sequía severa que ha añadido dificultades al país entre 1998-2001. La mayoría de la población sufre de insuficiencia de comida, vestido, vivienda, atención médica y otros problemas, todo esto empeorado por operaciones militares e incertidumbre política. La inflación constituye un serio problema. Luego de la guerra contra la coalición liderada por los Estados Unidos que provocó el revocamiento del régimen Talibán en noviembre de 2001, muchos de los agricultores han cambiado sus cultivos por paga en efectivo en vez de cultivar alimentos para consumo interno. Un ejemplo notable es el cultivo de opio, el cual se ha incrementado grandemente durante la última década: Afganistán se ha convertido en el primer proveedor ilegal de opio en el mundo.

Esfuerzos internacionales para la reconstrucción de Afganistán llevaron a la creación de la Autoridad Interina de Afganistán, como resultado del Acuerdo de Bonn. En enero de 2002, en la Conferencia en Tokyo de Donantes para la Reconstrucción de Afganistán, se recolectaron unos $4.5 millardos y estos serían administrados por el Banco Mundial. Las áreas prioritarias para la reconstrucción incluyen instalaciones sanitarias, para educación y salud, mejoramiento del sector agrícola, así como también carreteras, energía y telecomunicaciones. Dos tercios de la población vive con menos de dos dólares al día.

Demografía

Artículo principal: Demografía de Afganistán

La población de Afganistán está dividida en un gran número de grupos étnicos. Ya que no se ha llevado a cabo un censo sistemático en el país últimamente, las cifras exactas del tamaño y composición de los variados grupos étnicos no están disponibles. Por lo tanto, la mayoría de las cifras son sólo aproximaciones. Según el CIA World FactBook (actualizado el 17 de mayo de 2005), la distribución de grupos étnicos es el siguiente: pashtun 42%, tajikos 27%, hazara 9%, uzbekos 9%, aimak 4%, turcomanos 3%, beluchis 2%, otros 4%.

Los idiomas oficiales de Afganistán son el persa afgano o Dari 50% y el Pashtu 35%. Otras lenguas incluyen idiomas turcos (principalmente uzbeko y turcomano) 11%, 30 lenguas menores(principalmente el beluchi y pashai) 4%. También un pequeño número de minorías étnicas, principalmente Sikhs e hindúes, hablan punjabi. El bilingüismo es también común.

Religiosamente, los afganos son predominantemente musulmanes (aproximadamente 80% sunitas y 19% chiítas). Hay también minorías Hindú y Sikh. Una minoría judía milenaria se ha reducido a un permanente individual hace algunos años. Muchos de estos huyeron durante la guerra civil en los años noventa hacia los países vecinos y a Europa y América. Con la caída de los talibanes, un número de Sikhs han retornado a la provincia de Ghazni de Afganistán.

Cultura

Artículo principal: Cultura de Afganistán

Véase también



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