Caulerpa taxifolia
De Freepedia, la enciclopedia libre.
Un alga tropical tóxica, que esta poniendo en grave peligro al ecosistema Mediterráneo ¿ A QUIEN AFECTA ? Directamente a toda la vegetación y resto de algas, sobre todo a las praderas de Posidonia tan numerosas en nuestras aguas. Pero al ir eliminando poco a poco la vegetación, indirectamente también lo hace con la fauna que se alimenta o vive en dicho medio (peces, gorgonias, esponjas, erizos, y otras especies poco móviles). ¿ DONDE ESTA ? Actualmente coloniza más de 3.000 hectáreas del Mediterráneo. Las zonas más afectadas están en Croacia, Italia, Mónaco, Francia y España (Mallorca cala d’Or, cala Llongua y Porto Petro). ¿ QUE HACER ? Vigilar la aparición de cualquier brote y comunicar su localización lo antes posible. Pero también evitar su propagación, que de forma involuntaria : BUCEADORES, limpiad vuestras bolsas y material antes y después de cada inmersión. NAVEGANTES, vigilad las anclas y cadenas después de cada fondeo. PESCADORES, controlad las redes.
Sabemos que la Caulerpa Taxifolia proviene de mares tropicales donde su crecimiento es lento y moderado. En su lugar de orígen, ciertas especies fitófagas mantienen un control muy estrecho sobre su desarrollo. No es un alga que aprecie los "baños de masas" sino que busca lugares, aquí o allá, donde establecerse en colonias muy reducidas. En realidad, la variedad tropical es delicada: necesita de grandes cantidades de Oxígeno y CO2 para sobrevivir tanto como excasas variaciones de temperatura (entre 25 y 28 ºC). El parámetro de la densidad salina también debe estar muy ajustado en todo momento. La luz debe ser intensa y no inferior a doce horas de duración. De no ser así, enseguida palidecerá hasta el punto de volverse transparente y llegar a esfumarse virtualmente. WILHELMINA ZOO DE STTUTGART (Alemania, 1970). Biólogos prepotentes comienzan a experimentar con una especie de alga tropical muy pacífica de la que ni siquiera hoy en día conocen su lugar exacto de procedencia, aunque intuyen pudiera provenir de algún lugar del Pacífico. Conocer sus secretos y condiciones de mantenimiento en acuarios se presumía como meta científica aunque lo buscado fuera, quizás de forma subsconciente, algo muy diferente: dominar la naturaleza. Nunca se ha hecho pública la auténtica razón que guió aquellos experimentos que creyeron tener controlados. Hinchados de gloria científica decidieron exportarla a otros grandes centros oceanográficos a petición de estos últimos.
OCEANOGRAPHIC MUSEUM DE MÓNACO (Francia, 1984). Dicha institución científica, que había importado el alga de los acuarios de París y Niza (los primeros en recibirla desde el acuario de Wilhelmina), decide limpiar sus acuarios en el mar debido a la proliferación de algas en las paredes de estos. Entonces, comienza el desastre: la Riviera francesa, las costas italianas y las islas españolas, se ven invadidas por un nuevo ser atiliano que todo lo arrasa a su paso. Más tarde, el fatal organismo comienza a extenderse hasta lugares tan remotos como Croacia. En muy poco tiempo llega a ocupar el fondo marino a lo largo de 8.000 acres de costa (1 Acre es igual a 4.046,856 m2). Otras especies de Caulerpa, como la Racimosa, también son liberadas en el medio marino y comienzan a hacerse fuertes en el Adriático.
Finalmente, todo el Mediterráneo se ve asolado por las algas mutantes. Estas no tienen piedad con ningún ejemplar de especies de fauna y flora autóctona. Su alta toxicidad -que no afecta al ser humano pero sí a todos los seres marinos- impide que ningún fitófago mediterráneo pueda deshacerse de ellas de forma natural. Donde la Caulerpa arraiga, ningún otro habitante marino mediterráneo vuelve a desarrollarse.
Los responsables comienzan a estudiar cómo eliminar este peligro que ya ha alarmado a todos los responsables políticos e incluso a la opinión pública. Se llega decir de todo en la calle, incluso que la autoría deriva de los experimentos poco ortodoxos realizados por Jean Couqsteau con estas algas en su propia institución a la que se incrimina de forma unánime.
Los estudios culminan con un par de descubrimientos estremecedores: primero, que su genética se ha modificado sustancialmente gracias a los productos usados para su adaptación al acuario y al uso de la luz ultravioleta en su mantenimiento con la obvia consecución de un híbrido muy poderoso afectado de gigantismo; segundo, que su proliferación escalonada (o a saltos, como prefieren definir algunos biólogos) debida al traslado sufrido por las anclas que los grandes buques arrastran por el fondo -hecho por el cual se localizan especialmente en zonas de fondeo- demuestra una gran cualidad adaptativa en el nuevo ser.
En definitiva, se concluye que se había creado una monstruosa e irreductible alga, resistente a temperaturas cercanas a los 10º C, mucho más tóxica que la original, amante de las grandes aglomeraciones y capaz de resistir durante varios días fuera del agua; un organismo capaz de soportar largos y penosos viajes y fácilmente adaptable a cualquier material (roca, barro, musgo) y lugar por duras que sean las condiciones del entorno acuático.
El miedo se apodera de los dirigentes mediterráneos y se comienza a legislar, tanto a nivel local, como regional, nacional y europeo, en contra de la comercialización y exhibición del alga en zonas costeras, extremando las medidas en lo concerniente a las fronteras insulares: Sicilia, Córcega, Cerdeña e Islas Baleares, las más amenazadas por el mutante. En 1984 en Mónaco se detecta por primera vez la presencia del alga Caulerpa taxifolia, procedente de aguas tropicales del Mar de China y Filipinas. y su propagación se debió, al parecer, al vaciado de aguas procedentes de un acuario del Museo Oceanográfico de Mónaco. Otras teorías creen que pudo ser trasladada en el casco de algún barco. Desde entonces ha entrado en un proceso de fuerte expansión. En Francia e Italia el problema es muy grave y se ha detectado también en España (en las Islas Baleares) y Croacia. Ahora se calcula que ocupa unos 15 millones de metros cuadrados de fondos marinos. En Mallorca se detectó en el año 92 en Cala D'Or y Cala'n Bosch, y posteriormente en Caló d'en Pou. En principio están controladas, pero la única manera de asegurarse es mantener la vigilancia y control adecuado. Son muchas las críticas que ha recibido esta vigilancia, por la falta de puntos controlados y los escasos medios con los que cuentan.. El éxito de su introducción en el Mediterráneo se debe a sus características morfológicas y biológicas. Anatómicamente se caracteriza, por ser un organismo unicelular. Esta única célula tiene el mismo aspecto que puede presentar cualquier alga pluricelular. Las algas mediterráneas cuentan además con peculiaridades metabólicas que las diferencian de la especie original Se piensa que quizá debido al uso de luz ultravioleta en los acuarios donde se encontraba, ha podido producirse una mutación que les ha permitido soportar las aguas mas frías del Mediterráneo Muestra preferencia por zonas de profundidades entre 5 y 15 metros, pero en circunstancias especiales, con aguas muy transparentes, podría alcanzar incluso hasta los -100 m. Su temperatura mínima de desarrollo se puede considerar en torno a los 10ºC, pero se ha encontrado a 5ºC. En relación a la calidad del agua prefiere aguas con alto nivel de eutrofización (altos niveles de fosfatos y nitratos, generalmente por residuos procedentes de vertidos urbanos y agrícolas) , aunque se ha localizado también en lugares no contaminados. El alga tiene una gran capacidad de regeneración, que permite el desarrollo de una planta entera a partir de un trozo y además posee un producto metabólico , denominado caulerpenina, tóxico para la fauna mediterránea que la utiliza como alimento, por lo que ha recibido el nombre de " alga asesina", peste verde o Atila del Mediterraneo. . Para establecer mecanismos de control adecuados, existe un programa financiado por la Comunidad Europea, mediante los fondos LIFE y los estados afectados. Entre los efectos nocivos para los ecosistemas mediterráneos, el más importante es la competencia en la ocupación de las praderas de Posidonia oceanica, a las que desplaza. Ello conlleva cambios en la fauna asociada, ya que la toxina, caulerpenina, otorga al alga una protección efectiva contra cualquier depredador, y no existen especies mediterráneas adaptadas, a ella. Sólo se conoce un caso, la Salpa, que puede comerla sin problemas, pero si es pescada y consumida puede resultar tóxica tras la ingestión del alga. El empobrecimiento de las poblaciones a las que desplaza puede alcanzar un 75%, la mayoría de las algas indígenas entran en regresión y suelen desaparecer de la zona. No obstante, y entre las métodos de control que se barajan en la actualidad, está el de introducir competidores naturales, como pueden ser algunas especies de moluscos, concretamente gasterópodos. NO TOCAR Se recomienda que si se detecta una posible colonia se informe a los organismos competentes. NO SE DEBE arrarcar, ni manipular, ya que existe riesgo de provocar una mayor diseminacion. Realizar una limpieza de fondos sin control puede ser muy peligroso. Los puntos de denuncia: Centro de Estudios Avanzados de Blanes. CSIC (Gerona) Centro Oceanografico de Baleares Instituto de Ecologia Litoral de la Comunidad valenciana Agencia de Medioambiente en Murcia EL ALGA ASESINA SIGUE SU AVANCE HACIA MALLORCA Palma, 15 mar (EFE).- La Caulerpa Taxifolia, conocida como "alga asesina", se ha extendido a otras zonas de Mallorca, como Porto Colom, y afecta ya a una superficie de casi 300 hectáreas, pese a la invención de un sistema de erradicación completa de esta planta tóxica, considerada una amenaza para la biodiversidad marina. El jefe del Servicio de Recursos Marinos del Govern balear, Antonio Grau, explicó que este alga se ha extendido desde su localización inicial, en Cala D'Or, hasta el puerto próximo de Porto Petro, situado más al sur, y de Porto Colom, al norte. Grau se lamentó del avance de la Caulerpa Taxifolia por la costa este de Mallorca, donde apareció por primera vez en 1992 debido al fondeo de embarcaciones procedentes de lugares afectados. Un ingeniero francés llamado Jean Pierre Charrin ha desarrollado un método que permite "arrasar" diez kilómetros de algas con un solo gramo de cobre, mezclado en agua de mar saturada de sal. Sin embargo, según Grau, este método resulta todavía muy costoso. La Consejería de Agricultura y Pesca realizó una prueba a finales del año pasado, lo que permitió erradicar unos dos mil metros cuadrados de "alga asesina", pero con un precio superior a los tres millones de pesetas. "A este precio, resulta inviable abordar la colonización que hay en Mallorca", subrayó Grau, quien, no obstante, reconoció que este sistema no sólo elimina por completo la Caulerpa Taxifolia, sino que además no contamina ni afecta a otras plantas marinas. Por eso, en tanto en cuento se perfecciona y se abarata este sistema, el Govern mantendrá su habitual campaña de control y vigilancia, a la que se suma la prohibición de fondeo de embarcaciones procedentes de zonas afectadas. Después, dentro de unos meses y a través de un concurso, se adjudicará a una empresa el proyecto de erradicación, que otros años ha consistido en el empleo de bombas succionadoras, apoyadas por buceadores.



